| Cuida la integridad de tu equipo y de tu información |
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Malware es cualquier programa dañino o que represente un riesgo para la información o equipos. De acuerdo a PandaLabs, una corporación especialista en seguridad en computadoras, durante los primeros tres meses de 2012, se crearon más de seis millones de estas amenazas, siendo los troyanos los preferidos de los ciberdelincuentes, ya que representan el 80% del nuevo malware. Los gusanos se ubicaron en el segundo lugar, con 9.3% y los virus en tercero con 6.43%. ¿Cómo funcionan estas amenazas? Los virus son programas que añaden su propio código al software instalado para controlarlo y copiarse después a otras computadoras. Los troyanos ejecutan funciones sin el consentimiento del dueño del equipo, como recolectar datos, enviar spam o alterar datos almacenados. Tanto los virus como los troyanos pueden dejar inservibles los equipos y el software de las maquinas que infectan. Otros buscan robar información del usuario. Los más comunes son los gusanos, que se contagian por medio de correo electrónico o sistemas de mensajes instantáneos, como el Messenger, para conseguir las direcciones de otros equipos y enviar sus propias copias. El spyware recolecta información el usuario de los equipos de forma no autorizada. Phishing son correos electrónicos diseñados para que luzcan iguales que mensajes enviados por bancos o sitios conocidos y que solicitan datos confidenciales a los usuarios, como el número de la tarjeta de crédito para después cometer fraudes. No son pocas las amenazas a las que están expuestos nuestros equipos. La mejor manera de evitarlas es “vacunarlos”, instalando un antivirus, mantenerlo actualizado y seguir algunas prácticas, como poner filtros en los administradores de correo electrónico, nunca instalar software comercial “gratuito” o “pirata”, y revisar con antivirus cualquier archivo compartido a través de Internet o de cualquier dispositivo de almacenamiento. Comparando las pérdidas en las que pueden incurrir las empresas por malware contra la inversión en prevenirlos, no hay punto de comparación. Si bien las pérdidas pueden ser cuantiosas cuando se pierden de datos o se dañan los equipos, en el caso de robo de información la situación es más delicada, ya que puede implicar un fraude con pérdidas en el patrimonio personal o de la empresa. Si se llegara a filtrar información financiera, de clientes, o secretos industriales se pondría en riesgo la operación de la compañía. Considerando que un equipo sin conexión a una red es poco funcional, adquirir e instalar un buen antivirus y tener precaución con cualquier archivo que recibamos no sólo es recomendable, sino imperativo para no correr riesgos innecesarios. |




